¿Sabes si te conviene ayunar?


Como en la vida, lo que es muy bueno para algunas personas puede ser perjudicial para otras. Somos seres únicos e irrepetibles y tenemos nuestra propia idiosincrasia que nos conviene conocer y respetar.



¡Tu salud es mi prioridad! Y te recomiendo que sea la tuya también. Por esta razón considero imprescindible informarte sobre cada aspecto importante del ayuno, sobre todo aquellos que suponen un punto de inflexión en el tema.


Aunque esta práctica ha ganado muchos adeptos en los últimos años, no todos los tipos de ayuno son aptos para todas las personas. Permíteme explicarme mejor. Aunque las investigaciones nos invitan a ser optimistas sobre las múltiples ventajas que el ayuno trae consigo, es menester que tengas en cuenta una serie de indicaciones muy concretas y específicas que te orientarán mejor al respecto. Sí, a pesar de que los estudios sugieren muchas ventajas, también hay contraindicaciones que debemos tener en cuenta.



Contraindicaciones de ayunos mayores a 12 horas


Antes de avanzar, es imprescindible que sepas que, si bien la recomendación general es que tu organismo necesita un ayuno de entre 8 y 12 horas al día, sobrepasar este rango no es recomendable en los siguientes casos:


  1. Si estás embarazada, porque necesitas más nutrientes para el bebé.

  2. Si estás en período de lactancia, porque también necesitas más nutrientes para el bebé.

  3. Si estás por debajo del peso apropiado (IMC < 18.5) o tienes un trastorno en la conducta alimentaria como anorexia, porque te estás desnutriendo y necesitas salir rápidamente de esa situación dándole a tu cuerpo la mayor cantidad de energía de calidad posible.

  4. Si eres menor de 18 años, porque necesitas más nutrientes para crecer fuerte y saludable.

  5. En los casos señalados, es imperativo abstenerse de ayunar por periodos mayores a 12 horas sin la indicación de un médico especialista.



Precauciones especiales


Cualquier persona se beneficia al asistir a una consulta médica cada cierto tiempo. Se trata de una ley no escrita que nos conviene incluir en nuestra vida, cuanto antes mejor. ¿Por qué? Existe una problemática tendencia a la automedicación y cada vez hay más personas que creen tener el conocimiento necesario para autodiagnosticarse y medicarse sin visitar a un profesional de la salud. El autoconocimiento y la autoevaluación son conceptos subjetivos, y muchas veces no son tan precisos como nos gustaría creer. De allí la importancia de apoyarnos en profesionales capacitados para orientarnos en el camino hacia un estilo de vida más saludable.


Los casos específicos que te presento a continuación son situaciones clínicas concretas en las que el ayuno no puede ser llevado a la ligera:

  1. Si tienes diabetes tipo 1 o tipo 2.

  2. Si tomas fármacos.

  3. Si tienes gota o ácido úrico elevado.

  4. Si tienes alguna condición médica grave: hepatopatía, nefropatía, cardiopatía, neuropatía, etc.

  5. Además, si no tienes experiencia y deseas hacer ayunos prolongados, necesitas la supervisión de un especialista.

En cualquiera de estas circunstancias, el ayuno debe ser supervisado por un médico debidamente capacitado para guiarte durante todas las fases del proceso y para tomar acciones concretas en caso de alguna eventualidad médica.


La recomendación principal, y que extenderé a lo largo de esta guía, es que acudas a un médico de confianza para que te recomiende qué hacer en tu situación de salud personal. Solo si no tiene inconvenientes clínicos relevantes, puedes tomar la decisión de practicar ciertos tipos de ayuno intermitente bajo tu propia responsabilidad.



Recomendaciones para tener buenos resultados


Las condiciones mencionadas anteriormente son claves al momento de practicar el ayuno. Cualquier persona que no tenga estas condiciones obtendrá muchos beneficios ayunando de manera correcta, especialmente aquellas que tienen un exceso de grasa corporal o inflamación crónica. En este sentido, el ayuno terapéutico es uno de los tratamientos más efectivos para todas aquellas personas que quieran perder peso a un buen ritmo sin que ello implique poner en riesgo su salud.


Ahora me gustaría que reflexiones nuevamente sobre: ¿cuál es la razón por la que decidiste aprender más sobre el ayuno? Muchas personas lo hacen por las siguientes razones y puede que te identifiques con alguna de ellas.

  • Es probable que tu principal motivación sea que quieres perder algo de peso corporal.

  • Puede, también, que estés buscando mejorar tu salud en forma natural y rejuvenecer tu cuerpo.

  • O tal vez, busques en el ayuno una manera de reconectarte con tu espiritualidad tal como lo han hecho tantas personas a lo largo de la historia.

En todo caso, sea cual fuere tu situación, es importante que consideres todas las condiciones mencionadas en el segmento anterior.


Este es un momento sumamente importante para quienes abogamos por el ayuno como una alternativa simple, sustentable y efectiva para mejorar nuestra salud. ¿Por qué? Básicamente, porque ahora contamos con más información y evidencia. Además, que la comunidad científica avale esta práctica es otra excelente noticia que, sin duda, ha de tener un peso significativo en tu toma de decisiones.



Con cada nueva investigación se revela que el ayuno trae consigo una gran cantidad de ventajas para la salud. Y, si lo que te preocupa son esos kilos adicionales o cualquier proceso inflamatorio crónico que estés atravesando, también te será de gran ayuda dar este salto en tu calidad de vida.


Como mencioné anteriormente, perder peso no es la única razón por la que el ayuno es necesario. Muchas culturas han cultivado esta práctica como un camino hacia la recuperación de la salud, el poder personal y la reconexión espiritual. En palabras más sencillas, el ayuno ha estado entre nosotros ayudándonos a evolucionar desde tiempos inmemoriales. Al principio de nuestra historia como especie, por razones de fuerza mayor, las civilizaciones han encontrado en el ayuno un camino inexorable para mejorar sus condiciones de vida, bien sea desde un punto de vista espiritual o en lo concerniente al bienestar, como es el caso.


Que el ayuno haya ganado tanta popularidad en los últimos años no sorprende en lo absoluto. Los profesionales de la salud que lo estudiamos y practicamos lo recomendamos ampliamente. Es una práctica ancestral que no ha dejado de ganar adeptos, por una razón tan sencilla como asombrosa: es muy simple, accesible y efectiva. Y es que la evidencia así lo refiere, y también porque los buenos resultados saltan a la vista.


Para disminuir el porcentaje de grasa corporal, mejorar la inmunidad, desintoxicar nuestro organismo, rejuvenecer naturalmente, reconectarnos con nuestra espiritualidad:


¡Sobran las razones para practicar el ayuno!